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La toxicóloga y
académica de la Facultad de Medicina de la Universidad
de Chile, Dra. Laura Börgel, indicó que la que
medida adoptada fue sólo una reacción. En
este caso, el control apareció después de que
el producto ya se estaba comercializando y no actuó
frenando su ingreso al país, sostuvo la experta.
Agregó que en la actualidad, de los artículos
infantiles que ingresan al país sólo aquellos
procedentes de la Unión Europea y Estados Unidos cuentan
con una rotulación que informa de manera completa sobre
sus componentes, eventuales riesgos y precauciones que hay
que tener acerca de su uso.
Por ello, llamó a leer muy bien los rótulos
de estos productos, argumentado que las etiquetas dicen
mucho respecto de los riesgos para la salud, y es ahí
donde las personas tienen que aprender a revisar la información.
Los riesgos de este juguete
El Yo-yo loco o Water
ball es una pelota de goma sintética provista
de un apéndice que en su interior contiene el líquido
cuya composición incluye tolueno. Según explicó
la Dra. Börgel, este es un elemento neurotóxico
que puede afectar al niño tanto por ingestión
o por inhalación de los vapores que libera.
En caso de intoxicación aguda, señaló
que se producen convulsiones y alteraciones cardiacas, mientras
que la ingesta asociada a aspiración puede derivar
en una neumonitis química. Agregó que, dependiendo
de la cantidad del elemento tóxico, existe el riesgo
de una hemorragia digestiva y daños hepáticos
y renales.
Si el juguete se rompe pero sólo quedando
un orificio del que emanen vapores del tolueno, la facultativa
precisó que se generan efectos menores como mareos,
dolor de cabeza y náuseas.
A lo anterior, la profesional sumó el
peligro que representa este compuesto debido a que es combustible,
lo que -indicó- hace tener especial cuidado ante la
posibilidad de que un Yo-yo loco se rompa al lado
de una estufa, o que alguien descuidadamente lo tire dentro
de una chimenea o que un niño juegue con él
cerca de una cocina.
Añadió que anteriormente, en
Chile se han detectado elementos tóxicos en materiales
de juguetes provenientes de China, como por ejemplo la presencia
de plomo y otros metales pesados en pinturas de diferentes
productos infantiles. El problema son las materias primas
que ellos utilizan, puntualizó la Dra. Börgel,
en referencia a la industria juguetera de esa nación
asiática.
Fuente: Dra. Laura Börgel,
toxicóloga y académica de la Facultad de Medicina
de la Universidad de Chile.
Fuente:
Padresok.com
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