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Las mujeres en edad fértil, en especial
entre los 18 y los 35 años, son las más riesgosas
para las Isapres debido a que la mayoría requerirá
de un número más alto de atenciones médicas
en comparación con los hombres. La diferencia está
dada principalmente por desembolsos adicionales relacionados
con la maternidad, como los controles periódicos mientras
se desarrolla el embarazo y el parto propiamente tal. En suma,
aunque un hombre y una mujer ganen lo mismo, el primero podrá
acceder con su siete por ciento a un plan que le dé
una mayor protección que a una mujer. Sin embargo,existen
algunas opciones que ellas deben considerar para mejorar su
cobertura.
Planes matrimoniales:
Una opción
En la actualidad, la diversidad de planes
que existen en las Isapres es enorme. Por ello resulta difícil
dar una orientación respecto de precios. Cada afiliado
debe comparar las ventajas que le proporciona de acuerdo con
su nivel de ingresos. La Superintendencia de Isapres acaba
de habilitar un sistema de consulta en línea en la
dirección www.sisp.cl.
Las mujeres pueden convenir con la Isapre el
pago adicional para adquirir un plan más caro y con
mayores prestaciones. Algunas instituciones someten este mayor
pago a aprobación, para evaluar si la persona posee
la capacidad de financiar uno con costo más elevado.
Para las casadas, en particular, existe la
opción de contratar un plan matrimonial. En ese caso,
el esposo renuncia a prestaciones de salud más ventajosas
para entrar en un programa único junto a su mujer.
De este modo se puede estar mejor preparado para los gastos
de la maternidad que están por venir.
Otra vía es contratar el denominado
Seguro Complementario de Salud, con alguna compañía
de seguros. No es exclusivo para las mujeres, pero puede ser
una alternativa considerando que su cobertura alcanza a gastos
como el de la maternidad y se puede sumar a la protección
dada por la Isapre o Fonasa. El valor de estos seguros oscila
entre 0,8 y 1,5 Unidades de Fomento mensual para el caso de
una familia, con un tope de cobertura de hasta 300 U.F. Como
ocurre con cualquier otro seguro, cuando se produce un siniestro
hay que pagar un deducible para que se activen las prestaciones.
A
pesar de representar desde el punto de vista del seguro médico
un mayor riesgo, la ley establece una serie de garantías
para la mujer en los sistemas de salud, tanto privado como
en el Fondo Nacional de Salud (Fonasa). Por ejemplo, el control
del embarazo y puerperio o postnatal está establecido
como prestaciones mínimas establecidas por ley.
La licencia de prenatal es por un total de
42 días de corrido en condiciones normales, porque
el médico puede anticiparlo si el embarazo presenta
complicaciones o el parto puede adelantarse. En tanto, el
post natal establecido por la normativa vigente es de 84 días
una vez que se dio a luz.
La mujer también tiene derecho a solicitar
a las Isapres licencias o permisos para cuidar a su hijo hasta
que éste cumpla un año. Hasta siete días
la autorización tiende a ser más expedita. Cuando
se extiende es necesario acreditar mediante exámenes
la dolencia del menor. En el caso de que la licencia se rechace,
es posible apelar a la Comisión de Medicina Preventiva
e Invalidez o Compin.
La atención dental es bastante deficitaria
en el sistema de salud chileno. Algunas Isapres tienen cobertura
de este tipo, pero en muchos casos las prestaciones se realizan
en una red cerrada o escogida por la misma institución.
Lo que sí está fuera de los seguros médicos
es la cobertura de cualquier tratamiento para embellecerse
o de cirugía plástica, para tristeza de las
más vanidosas.
Fuente:
Padresok.cl
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