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El instrumento hizo rebotar
un rayo láser en la superficie marciana. Registrando
el rebote en la medida que la nave lo orbitaba se pudo construir
la imagen topográfica en colores falsos. "Ahora
podemos tener un cuadro definitivo de las formas de todo el
planeta", dijo David Smith investigador principal del
Goddard Space Flight Center en Greebelt, Maryland ( Science,
vol. 284, Mayo 28, pág. 1441, 1999).
Gracias a MOLA se ha podido enfocar, con precisión,
desde las capas de hielo polar a los valles y tierras bajas
que forman su superficie. Llama la atención que el
casquete de hielo polar norte es menor de lo que se esperaba,
mientras
que el casquete de hielo polar sur es sorpresivamente mayor.
El mapa revela el dramático paisaje
que señala las mayores alturas y las mayores depresiones,
que varían en un rango de 30 kilómetros. En
la superficie de la Tierra estas variaciones entre lo más
alto y lo más profundo son de 20 kilómetros.
En la superficie marciana se puede apreciar una enorme cantidad
de impactos de asteroides, que han dejado numerosos cráteres,
como también surgencias del interior que emergen desde
las profundidades por actividad volcánica, lo que sugiere
que el interior del planeta es caliente. En la Tierra éstas
son producidas por presión de las placas tectónicas,
aunque aquí no se demuestran evidencias de su existencia
(Science, vol. 284, pág. 1495, 1999).
Fuente: Creces
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