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Una célula viva
es un sistema isotérmico abierto de moléculas
orgánicas, que se autoorganiza, se autorregula, y se
autorreplica, y que opera en base al principio de la máxima
economía de los componentes y de los procesos; en ella
se promueven múltiples reacciones orgánicas
secuenciales e interrelacionadas, tendientes a la transferencia
de energía y a la síntesis de sus propios componentes,
mediante catalizadores orgánicos que ella misma produce".
El vocablo "metabolismo" proviene
del griego, por cuanto metabolí, en pronunciación
neohelénica, significa: cambio, transformación
y variación, y de esta manera dicho término
comprende a todos los procesos de transformación de
materia y energía que en todo momento se verifican
en el ser vivo. Por otra parte, una característica
de los seres vivientes es el hecho de encontrarse en régimen
estacionario (steady-state), desde el momento que el organismo
no es un compartimento "cerrado", sino que es "abierto",
y está en constante intercambio con el medio ambiente,
de modo que las entradas (aire inspirado, ingestión
de líquidos y de alimentos) resultan estar en equilibrio
con las salidas (aire espirado, orina y heces).
Por otra parte, en cada instante hay también
un notable intercambio de energía, en que las entradas
están representadas por la energía química
que se encuentra almacenada en los alimentos (carbohidratos,
lípidos y proteínas), energía que es
convertida finalmente en moléculas de ATP (adenosin
trifosfato), cuya estructura química aparece en la
Fig.1. La energía libre del ATP es utilizada para la
realización de todos los procesos biológicos
(excitación, contracción, secreción,
entre otros).
En consideración al hecho que el rendimiento
de la maquinaria orgánica fluctúa entre un 20
y un 30%, la energía que no es utilizada para realizar
trabajo (mecánico, químico y osmótico)
es disipada en forma de calor (70 al 80%), un fenómeno
que acontece en la superficie corporal, ya sea como: radiación,
evaporación, convección y conducción.
En síntesis, se puede afirmar que la
energía química (enlaces entre carbono, oxígeno
e hidrógeno), es convertida en energía mecánica
(circulación, respiración, digestión
y excreción), en tanto que la energía restante
se convierte en calor, energía que es utilizada además
en la regulación de la temperatura corporal en los
animales "homeotermos", cuya temperatura se mantiene
alrededor de 37 ºC.
Esta serie de transferencias de energía
obedece al primer principio de la termodinámica (el
de la conservación de la energía), según
el cual, la energía no se puede crear, ni se puede
destruir, sólo se puede "transformar".
Fuente: Creces.cl
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