|
Los resultados han sido
pobres y tal vez la única demostración experimental
en que realmente se logra prolongar la vida es a través
de someterse a una dieta baja en calorías, que lleve
prácticamente a una desnutrición. Las ratas
a las que se les administra una dieta que contiene sólo
el 60% de las calorías que normalmente necesitan logran
vivir un 40% más. Algo parecido se ha observado también
en monos. Es muy posible que ocurra lo mismo en el hombre,
pero no parece práctico someterse a una desnutrición
para vivir algunos años más (Creces, Julio 1999,
pág. 40).
Ahora parece que la falla en un gene permite
prolongar notablemente el promedio de vida. Se trata de una
investigación realizada por Stephen Helfand y sus colaboradores
de la Universidad de Connecticut en Farmington (Health Center).
En la mosca de la fruta descubrieron un gene que, cuando se
altera, se prolonga al doble la vida de la mosca (Science,
Diciembre 15, vol. 290, pág 2048, 2000). "Este
descubrimiento abre posibilidades de proyectarlo a los seres
humanos, siempre que en ellos se encuentre el mismo gene u
otro parecido", dice Seymour Benzer, genetista del Instituto
de Tecnología de California en Pasadena, quien hace
dos años descubrió en la mosca de la fruta otro
gene que prolongaba la vida, y que el denominó "Matusalem"
(Science, Octubre 30, 1999, pág. 856).
El gene recién descubierto codifica
una proteína que se ha llamado "Indy (por: I`
am not dead yet), cuya función está relacionada
con el transporte de metabolitos a través de las membranas
celulares, y además recicla algunos productos metabólicos.
Helfand piensa que su alteración hace que el metabolismo
de la mosca sea menos eficiente. Según él, este
efecto sería muy semejante a lo que se observa en la
rata sometida a una dieta hipocalórica.
Lo interesante es que la alteración
de este gene no parece producirle mayor problema a la mosca,
ya que vuela tan bien y con tanto vigor como una mosca normal.
Del mismo modo, se reproduce y coloca sus huevos como lo hacen
otras moscas.
Estos resultados han despertado gran interés
en la industria farmacéutica, ya que a partir de ellos
sería posible llegar a diseñar una droga mágica
que extienda nuestra existencia en la Tierra. Por ahora hay
un límite natural que no va más allá
de 120 años (sólo en una persona en el mundo
ha sido posible comprobar que haya sobrepasado esta edad).
Fuente: Creces.cl
|