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ABIERTO DE SALEM DE HONG KONG
Superficie: Dura

RIOS: OTRA CAIDA INESPERADA

Volvió a sufrir una derrota inexplicable cuando el partido estaba casi "amarrado". Recordemos: no es la primera vez en el año ni mucho menos. La lista se ha ido extendiendo de modo preocupante. Empezó frente al español Portas en Mallorca, siguió con el francés Golmard en Toronto, y alcanzó categoría de "constante" frente a Zabaleta en Sydney 2000. Pero el agravante en esta oportunidad está a la vista: Sergi Bruguera está a 70 lugares del "Chino" en el ránking mundial, y es el jugador de peor ubicación que lo ha batido en el año. Dicha estadística puede utilizarse para enarbolar una tesis demasiado simplista: el "Chino" ha tocado fondo. Sin embargo, basta apelar a nuestra memoria inmediata para comprobar que en el partido anterior pulverizó al respetable alemán David Prinosil por 6-3 y 6-1, un rival que incluso lo había derrotado en el único encuentro precedente. Entonces el epicentro de la crítica debe ser el mismo de siempre, evitando plantear una posible involución de carácter técnico porque, sabemos, el talento no se pierde de la noche a la mañana. Por eso, basta que Marcelo retome la concentración de antaño en los momentos claves, para que las sonrisas vuelvan a poblar sus labios y los de todos los chilenos. Siempre duele perder contra un jugador peor ranqueado, y el "Chino" lo sabe mejor que nadie. Por lo mismo, es muy probable que frente a una situación tan adversa, Marcelo opte por serenarse de manera definitiva, corrigiendo aquellas lagunas mentales específicas que han terminado por opacar parcialmente su incuestionable virtuosismo. La semana entrante deberá viajar a Viena, para participar en un campeonato indoor de cancha dura con 800 mil dólares en premios. El desafío no asoma del todo fácil. Tampoco el subsiguiente en Toulouse, Francia. Pero si Ríos llegó a ser número 1 del mundo, fue precisamente porque supo imponer sus condiciones por sobre la inconsistencia mental que ahora se le cuestiona. No olvidemos que otro grande como André Agassi llegó a la cúspide, luego decayó y finalmente demostró que podía volver a la gloria. Entonces, si somos optimistas -e incluso realistas- debemos reconocer que Marcelo Ríos tendrá muchas otras oportunidades para congraciarse nuevamente con lo que es: uno de los más talentosos tenistas de la historia.