






Rana
oriental se comunica
a través de ultrasonidos
Hasta ahora se pensaba que la capacidad de comunicación entre animales usando el ultrasonido sólo existía entre algunos mamíferos. No obstante, se encuentra también en una rana originaria de China, el primer anfibio en poseer esta característica.
Los ultrasonidos son sonidos (o vibraciones mecánicas) que tienen una frecuencia por encima del nivel audible del oído del ser humano, es decir, sobre los 20 kiloherts. Los ultrasonidos viajan a través de un medio, con una velocidad definida y en forma de una onda. Y, obviamente, son inaudibles para los humanos.
Hasta ahora sólo se conocía este tipo de comunicación en ciertos mamíferos, como los murciélagos, las ballenas, y en algunos roedores. Pero... ¡gran sorpresa!, investigadores chinos encontraron esta cualidad en una ranas coterráneas, que son capaces de croar ¡hasta en 34 kiloherts!.
Se trata de una rana granizada de orejas cóncavas, cuyo nombre científico es Amolops tormotus. Este singular anfibio vive en las inmediaciones de los arroyos de la provincia china de Anhui, y se estima que evolucionó a esa forma de comunicación para superar los problemas que se crean durante la temporada en que las fuertes lluvias elevan el nivel de las aguas de manera drástica y generan un ruido que ahoga los sonidos que emiten animales pequeños... como las ranas.
En la especie de anfibios investigada en China, se encontró que su croar contiene componentes audibles similares a otro tipo de anfibios, pero también ultrasonidos. Y esos componentes son los que permiten que las llamadas de esas ranas sean escuchadas por otras a pesar del fuerte borboteo de las aguas.
El
equipo encabezado por el científico estadunidense Albert Feng, visitaba
el río Tao Hua cuando escucharon la singular melodía que creyeron
proveniente de un ave, pero que resultó ser el canto de una rana macho.
Se descubrió que la mayoría de las ranas del área responden a ultrasonidos y también a frecuencias audibles para el ser humano. La mayor parte de las ranas pueden elevar o disminuir el sonido de su croar, pero la rana china utiliza una gran cantidad de notas que se entremezclan al estilo del cantar de los pájaros, o los llamados de las ballenas y los monos.
Los científicos, luego de registrar el croar y descomponerlo por frecuencias, probaron la respuesta de otras ranas y descubrieron que los machos responden tanto a los componentes audibles como al ultrasonido. Eso sí: los investigadores desconocen si las hembras - que poseen una estructura auditiva diferente - tienen también la capacidad de "hablar" con sus congéneres con sonidos cuya frecuencia de vibraciones resulta superior a la perceptible por las personas.
En conclusión, según los científicos, la naturaleza tiene su propia manera de desarrollar mecanismos que faciliten la comunicación en situaciones muy adversas.
El ultrasonido en la naturaleza
De acuerdo a estudios científicos, en la naturaleza se pueden encontrar desde tiempos inmemoriales los llamados ultrasonidos y, por sobre todo, animales que los utilizan como medio de orientación, comunicación, localización de alimentos y defensa, entre otros aspectos.
Para que entiendas más...
El sonido se desplaza en forma de ondas que, en realidad, comprimen y expanden el aire. La onda sonora no es más que un aumento o una disminución cíclica de la presión. Así, dependiendo de la densidad y de la compresibilidad de un medio, la velocidad de las ondas sonoras variará. Esta correlación entre las características del medio y las propiedades de la onda sonora es la base de los ultrasonidos.
Los ultrasonidos son - como ya te contamos - ondas sonoras pero de frecuencia elevada, de 20 kHz en adelante (un hertzio, Hz, es la unidad de frecuencia y equivale al número de ciclos por segundo de una onda). El hecho de que los ultrasonidos tengan frecuencias altas produce que el oído humano no los pueda detectar, pues el aparato auditivo de la especie no "capta" sonidos situados más allá de los 10-20 kHz.
Por esta razón, los ultrasonidos
pueden ser utilizados para ahuyentar insectos y otros animales cuyo aparato
auditivo sí es sensible a frecuencias altas, de entre 20 y 200 kHz. Estos
sistemas ahuyentadores funcionan generando ondas de alta frecuencia que son
muy molestas para los animales.
Desde
la Primera Guerra Mundial, cuando se aplicaron a la detección de submarinos,
la utilización de ultrasonidos se ha generalizado. Hoy en día
los ultrasonidos son utilizados tanto en aplicaciones industriales (medición
de distancias, caracterización interna de materiales, ensayos no destructivos
), como en medicina (ecografías, fisioterapia, ultrasonoterapia).
Además se aprovecha que las vibraciones pueden desprender incrustaciones de suciedad en la limpieza de diversos objetos, especialmente en joyas y en instrumentos quirúrgicos.
¿Conoces a las ranas?
Las ranas son anfibios, es decir, viven en agua y tierra. De hecho, la palabra anfibio significa doble vida (amphi es doble y bios, vida). Es por esto que su fisiología tiene semejanzas con la de peces y reptiles. Pertenecen a la orden de los anuras (lo que significa "anfibios sin cola") y a la familia rhinoderma.
En su cuerpo es posible distinguir
cabeza y tronco. Los adultos no tienen cola. Las patas posteriores suelen ser
más largas que las anteriores y están adaptadas para saltar. Sus
larvas, denominadas renacuajos, guarisapos o pirihuines, son muy diferentes
a los adultos, ya que su cabeza y su cuerpo están formados por una masa
ovoide, provista de una larga cola.
En su etapa juvenil son acuáticas y la forma de su cuerpo se parece a la de un pez; además respiran por medio de branquias. Durante la transformación o metamorfosis las aletas se desarrollan en patas, la cola desaparece y la respiración se vuelve pulmonar. Pero sufren aún más cambios internos no tan fáciles de apreciar a simple vista.
Las ranas se encuentran en prácticamente todo el mundo. No se ven en las regiones árticas y los desiertos más áridos. Algunas especies viven la mayor parte de su vida adulta en el agua, mientras que otras son siempre terrestres. Las ranas tienen un cuerpo delgado y su piel lisa, son ágiles y excelente saltadoras.
Y aunque a veces no las vemos, sí
podemos escucharlas, porque las ranas - al igual que los sapos - tienen voz...
¡y además cantan!. Su canto es utilizado por el macho para llamar
a la hembra y así aparearse cuando llega el tiempo de la reproducción.
Eso sí: cada especie canta de manera diferente, ya que si cantaran igual
podría ocurrir que una hembra acudiera al llamado de un macho que no
fuera de su especie, y éste habría gastado en vano su voz.
En invierno, al igual que muchos reptiles,
algunas especies de ranas hibernan en las profundidades de lagos y aguas corrientes
que no se hielan. Durante la hibernación todos los procesos corporales
se atenúan, los latidos del corazón se hacen más lentos
y el animal subsiste con las reservas alimenticias acumuladas en su cuerpo.
En nuestro país, el anfibio
de mayor tamaño es la Rana Chilena (Caudiverbera caudiverbera),
que habita en nuestro país. Mide alrededor de 15 centímetros.
Es café amarillenta, con manchas irregulares verdes y negruzcas en el
dorso. Su vientre es blanco y su garganta está salpicada de manchas pardas.
Es acuática y nunca se aleja de las orillas de las lagunas. Es una excelente
nadadora. Se esconde en el agua confundiéndose con la vegetación.
Se reproduce a partir de septiembre.
Coloca miles de huevos que miden entre tres y cuatro milímetros de diámetro.
Se alimenta de pequeños peces, otros anfibios, larvas, crustáceos
y hasta pequeñas aves y mamíferos. Se distribuye entre las regiones
IV y X.
| Fuentes:
Icarito - El
Universal - Prensa
Latina - Ehui -
El País - La
Crónica de Hoy Fotos: Familia.cl 30/03/2006 |