Los mares luminosos ¡existen!

Una vez más, Julio Verne tenía razón. Ahora se trata de la existencia de mares fosforescentes, descritos por el autor como "mares de leche que brillan en la oscuridad".

Científicos estadounidenses lograron fotografiar uno de ellos con un satélite de la Defensa de Estados Unidos, el cual consiguió tomar las primeras imágenes de estos misteriosos brillos. La hipótesis que ha tomado más fuerza plantea que se trataría de florecimientos de bacterias luminíferas.

 

 

Desde el siglo XVII los marineros los describían como "algo parecido a campos de hielo en una noche sin Luna". “Era un ‘mar de leche’, una balsa de agua que brillaba en la oscuridad”, decía Julio Verne en su obra 20.000 Leguas de Viaje Submarino, del año 1869. ¿De qué hablaba?... de los mares luminosos o fosforescentes.

Cristóbal Colón en su primer viaje reportó haber visto esas luces “... y era como una candelita de cera que se alzaba y levantaba, lo cual a pocos le parecía ser indicio de tierra, pero el Almirante tuvo por cierto estar junto a tierra...”.

Aquí viene lo más interesante: estos mares no eran sólo historias de la literatura, marineros fantasiosos, ni tampoco leyendas. ¡¡No!!, porque a través del uso de satélites se confirmó su existencia.

Científicos estadounidenses lograron fotografiar uno de ellos, a través de un satélite de la Defensa de Estados Unidos, cuyo objetivo es observar las formaciones de nubes bajo luz solar o lunar. Éste consiguió tomar las primeras imágenes de estos misteriosos brillos, lo que proporcionó a los científicos material para estudiar durante los próximos años.

Con el objeto de lograr la detección nocturna, el satélite utiliza un sensor que puede captar emisiones mínimas de luz visible. Con este sistema, ha sido posible detectar fuentes de luz terrestres y atmosféricas, como incendios, rayos y actividad humana en todo el mundo.

La detección mediante sistemas de satélites proporciona un medio de guiar la investigación en el lugar en el que ocurren. Esto, según los científicos, crea oportunidades para tener un mayor conocimiento sobre las causas, el papel y la influencia de estos fenómenos muy mal comprendidos hasta ahora.

Las imágenes de estos mares fueron tomadas en 1995 y serán publicadas en la edición de noviembre de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Las fotografías muestran un área de unos 250 kilómetros de largo y una superficie de 15 mil 400 kilómetros cuadrados del Océano Índico, cerca de las costas de Somalia, la cual brilla de una forma extraordinaria.

El fenómeno se produjo durante tres noches consecutivas en el mes de enero y, además, desde el aire - con el satélite a 800 kilómetros de altura - fue visto también por un barco británico, el SS Lima, que transitaba la zona.

Desde ese momento, cuando se tomaron las fotografías, científicos de todo el mundo han tratado de dar respuesta al enigma... y ahora existe una hipótesis.

Bacterias que brillan

Por el momento, la hipótesis que toma más fuerza es que se trate de florecimientos de bacterias luminíferas, probablemente las Vibro Harveyi, las cuales viven asociadas a unas microalgas de la especie Phaeocystis.

Estas pequeñas criaturas podrían producir un brillo continuo, muy diferente de los flashes breves, y a intervalos que producen los dinoflagelados, muy comunes en grandes cantidades de agua, y otro de los organismos candidatos para ser responsable de este asombroso fenómeno.

En otras palabras, se trata de una hipótesis basada en la Bioluminiscencia. La bioluminiscencia es la emisión de luz por organismos vivientes, sin calor apreciable. La luz resulta de una reacción química de enzimas y ciertas otras sustancias en los organismos. Bacterias, algas, hongos y varios animales invertebrados tienen especies bioluminiscentes.

El equipo de expertos que sostiene esta teoría, liderado por el doctor Steve Miller, del Laboratorio de Investigación Naval de California, asegura que para que el brillo del agua sea visible desde 800 kilómetros de altura, la zona debe tener una población extraordinariamente grande de estas bacterias.

No obstante, los cientificos no han podido corroborar esta teoría, que por el momento es aceptada por muchos, pero también criticada por otros, sobre todo por el hecho de que luego de diez años de tomar las imágenes los investigadores todavía no han logrado dar una respuesta exacta a este fenómeno que proviene de las profundidades de las aguas.

Sin embargo, desde 1915 existen 235 casos documentados de estos mares, que no fueron tomados muy en serio. Y es que todos estos "mares de leche" fueron detectados únicamente por las noches y, siempre según los marineros, dependían de las velocidades de los vientos.

La mayoría de estos reportes - más del 70 por ciento - fueron ubicados en el Océano Índico, durante la temporada de monzones de verano. Otro grupo de reportes proviene del Mar de Java, en Indonesia.

Ahora, los mares de las leyendas son descritos como "aguas brillantes que se extienden en todas direcciones y pueden manifestar su luminosidad durante varias horas o días".

Fuentes: La Nación - Clarín - La Voz de Galicia - La Crónica de Hoy - Consumer - El Economista - Cuba Solar
Fotos: Familia.cl
20/10/05