Temperatura terrestre,
¡la más caliente en 400 años!

Un estudio de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU., realizado a petición del Congreso norteamericano, reveló que las últimas décadas del siglo XX fueron más calurosas que ningún otro período comparable en los últimos 400 años.

El informe se basó en el análisis de los anillos de los árboles, los corales, los glaciares, los depósitos en cavernas, la capa de hielo y los sedimentos en mares y lagos.

 

 

"La Tierra vive el peor calentamiento de los últimos cuatrocientos años". Así lo aseguró un nuevo estudio de la Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos (NAS, por su sigla en inglés), el cual fue elaborado a petición del Congreso de ese país, después de que el año pasado un artículo publicado por la revista Nature afirmara que las temperaturas en el Hemisferio Norte durante el siglo XX fueron las más elevadas del último milenio.

Pero esta vez las evidencias no provienen de mediciones directas, sino que de los anillos de los árboles, las perforaciones en la superficie terrestre, los glaciares, los corales, los depósitos en caverna, la capa de hielo, y los sedimentos en mares y lagos. Con todo esto se pudieron reconstruir, nada más ni nada menos que ¡2.000 años de clima!.

Sucede que los científicos de la NASA ya habían concluido - a partir de mediciones directas de temperatura - que el año 2005 fue el más cálido de la historia moderna, es decir, desde que se tienen registros (1860/ Siglo XIX), seguido muy de cerca de 1998.

Las altas temperaturas que se registraron en el mundo durante el año pasado - algo que realmente preocupó a los científicos - lograron superar a las que se produjeron en 1998 como consecuencia del fenómeno de "El Niño" - que consiste en un calentamiento de las aguas del Pacífico - lo que a su vez elevó la temperatura en todo el planeta.

Este resultado confirmó la fuerte tendencia que existe del calentamiento de la Tierra. Y es que - según datos de la NASA, que mantiene registros confiables de las temperaturas de la superficie desde finales del siglo XIX, gracias a mediciones de laboratorios en tierra y cálculos desde satélites de las condiciones en el mar - desde mediados de la década de 1970, la temperatura del planeta se ha elevado en 0,6 grados centígrados, mientras que en todo el siglo XX la subida fue de 0,8 grados.

No obstante, lo que ha entregado el estudio reciente es aún peor. Los científicos de la Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos indicaron que, incluso habiendo menor precisión para los datos entre los años 900 y 1600, los registros de los últimos 25 años no dejan lugar a dudas sobre los riesgos del termómetro en el final del siglo XX y principios del XXI.

¿Pero cuál es la razón? La respuesta está en la acción del hombre y las actividades que realiza. Con esto se apoyó la teoría que atribuye el cambio climático a las actividades industriales del hombre.

De hecho, el comité científico destacó que las reconstrucciones de la temperatura en superficie para períodos anteriores a la Revolución Industrial - cuando los niveles de gases de efecto invernadero eran mucho más bajos - son sólo una de las múltiples evidencias que respaldan la conclusión de que el actual calentamiento es la respuesta a las actividades humanas.

Sin precedentes

El informe de la Academia tiene un total de 150 páginas y entrega una serie de datos muy precisos que confirman aquello de que las temperaturas del hemisferio norte crecieron medianamente en un grado durante el siglo XX.

Pero como todos sabemos Estados Unidos rechaza ratificar el Protocolo de Kioto sobre el efecto invernadero (el pacto de Kioto busca disminuir las emisiones de gases en los países desarrollados en 5,2 por ciento por debajo de los niveles de 1990 en el período 2008-2012), convencido de que intensificar la lucha contra la contaminación atmosférica costaría miles de millones de dólares a una industria ya en dificultades por la competencia internacional.

Según el presidente de Estado Unidos, George W. Bush, no existe una amenaza lo suficientemente grave para fijar nuevos estándares de contaminación a nivel mundial, por lo cual "suavizó" una serie de medidas anticontaminación para no castigar a las industrias, pues la tendencia anti-Kyoto es muy fuerte en todo el territorio estadounidense.

De hecho, la persona que pidió el informe a la Academia Nacional de las Ciencias fue el presidente de la Comisión de Ciencias de la Cámara de Representantes, el republicano Sherwood Boehlert, del estado de Nueva York, para tratar de comprender si el llamado efecto invernadero constituye o no una amenaza.

En sustancia el informe publicado sostiene que la Tierra jamás sufrió tanto calor como hoy en día, y el calentamiento no tiene precedentes en al menos los últimos 400 años y probablemente en los últimos milenios.

Se trata de la confirmación de otro texto, de los años 90, en el que tres expertos en climas - Michael Mann, Raymond Bradley y Malcolm Hughes - sostenían que no había existido algo parecido en los últimos 2.000 años, basándose en el examen de los hielos de los Alpes.

Otras investigaciones difundidas recientemente mostraron que el recalentamiento global fue el responsable de aproximadamente la mitad del calentamiento adicional que sufrió el Atlántico norte en el 2005 por la actividad de huracanes, mientras que los ciclos naturales fueron un factor de menor importancia.

Enfermedades, infecciones y desnutrición

El efecto invernadero es uno de los fenómenos naturales más conocidos debido a sus graves secuelas. Es causado por el aumento en la concentración de los gases de invernadero: el dióxido de carbono (CO2), los clorofluorocarbonados (CFC), el metano (CH4), el óxido de nitrógeno (N2O) y el ozono de la tropósfera.

En pequeñas concentraciones, los gases de invernadero son necesarios para nuestra subsistencia. La energía solar pasa a través de ellos, llega a la tierra y, parte de ella, se devuelve, en forma de energía infrarroja. Es entonces cuando los gases de invernadero la atrapan y conservan el calor de la radiación infrarroja, al modo en que el calor se mantiene en un invernadero.

Pero en mayores cantidades, la consecuencia principal del efecto de invernadero es el calentamiento global de la atmósfera. ¿Por qué?...Debido a que los gases contaminantes (o de invernadero), como el dióxido de carbono, provocan que la energía solar quede atrapada en la atmósfera. Y sólo basta una leve modificación de la temperatura para que se rompa el delicado equilibrio de la naturaleza.

No deja de ser tremendamente grave, porque en la medida que el planeta se calienta, los cascos polares se derriten. Además, el calor del sol, cuando llega a los polos, es reflejado nuevamente hacia el espacio. Y, al derretirse los casquetes polares, hace que la tierra se caliente aún más.

Con esto, se evaporará más agua de los océanos, y en otros lados habrá lluvias torrenciales, inundaciones, vientos huracanados, sequías, olas de calor y heladas...entre otros desastres naturales.

No obstante, el cambio climático no sólo afecta al planeta, sino que también a la salud de los principales culpables de este panorama: los seres humanos. Así lo demostró un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sigue