Aceite de Oliva made in Chile

A medida que los chilenos nos vamos poniendo más y más cosmopolitas y sofisticados, surgen nuevos productos para nuestros cada vez más exigentes paladares.

Ahora se suma a la lista el sano aceite de oliva, producido en nuestro norte, y que ya está siendo exportado y está ganando premios internacionales.

 

 

Lenta pero segura. Así ha sido la entrada del aceite de oliva chileno tanto al mercado nacional como al extranjero. Eso sí, una entrada con alfombra roja, ya que cada día que pasa se está escuchando hablar más y más de este producto, de su producción y de sus buenísimas propiedades.

Los aceites de oliva locales ya están cosechando sus primeras medallas en los concursos internacionales. ¿Qué mejor ejemplo que los productores chilenos galardonados recientemente en el marco de la feria gastronómica y de vinos, Vinitaly 2005?

Porque la industria italiana -famosa por su aceite de oliva- premia a sus pares extranjeros y entre los ganadores, fueron elegidosTerramater, con Petralia 2004; Olave, con su Orgánico Cosecha 2004, y Kardamili, con la variedad Blend 2004. Ellos recibieron el Diploma di Gran Menzione en la categoría frutos ligeros.

Pero Chile ya había sido distinguido por su aceite de oliva en ese paícon gran tradición aceitera. De hecho, para Terramater es su tercer reconocimiento y para Olave el segundo.

Y es que los empresarios chilenos ya han apostado por la calidad de este aceite y ahora se han propuesto un solo objetivo: "hechizar" al consumidor chileno y extranjero. Algo que no será nada de fácil, porque demostrar que este tipo de aceite, "extra virgen" y más encima chileno, es mejor que el tradicional aceite italiano o español... ¡implica muchísimo trabajo y esfuerzo!.

Si a esto se le suma que España es el principal productor a nivel mundial con ¡tres millones de hectáreas! dedicadas a este aceite... la cosa se más difícil.

Sin embargo, y pese a su bajo perfil, el aceite de oliva que hoy produce Chile está considerado muy bueno, lo que ha quedado ratificado con los premios que han obtenido las empresas que lo producen. Lo que sucede es otra cosa: aún falta pensar en estrategias eficaces para venderlo.

Es que ventajas no nos faltan. Las tierras chilenas deberían llegar a tener un potencial cercano a los ¡2.500 litros por hectárea!, cinco veces más de lo que se obtiene en Europa. ¿Hacia dónde se debería exportar?... EE.UU., Canadá, México, América del Sur y Asia, mercados cuya demanda crece rápidamente.

- Chile consume alrededor de 1.300 toneladas de aceite de oliva al año; casi cien gramos por persona.

- Fundación Chile se encuentra trabajando en el tema del aceite de oliva desde 1995, y ha liderado un proyecto de fomento en el que participan ocho empresas.

- En orden decreciente, las categorías definidas para la calidad de los aceites de oliva en Chile son: "extravirgen", "virgen" y "aceite de oliva".

- Los dos primeros son obtenidos por algún proceso mecánico, sin ninguna alteración. El último, es una mezcla de aceite de oliva refinado con alguno virgen o extravirgen.

Al contrario de todo lo que se puede pensar, el hecho de tener una producción pequeña al comienzo no es nada de malo, sobre todo al momento de producir calidad. ¡Claro!, porque en el olivo es vital que entre la cosecha y el prensado (para sacar el aceite y el agua vegetal) pase el menor tiempo posible.

Con plantaciones pequeñas y abundante mano de obra, el proceso no dura más de 12 horas, lo que evita que las aceitunas se pudran y se oxide el aceite. Como ves, todo va por muy buen camino.

¿Qué es el aceite de oliva?

El aceite de oliva es el zumo extraído mecánicamente de la aceituna por presión, centrifugación o escurrido, métodos que permiten conservar los más valiosos compuestos del fruto originario y que le otorgan un gran valor alimenticio, medicinal y cosmético, además de un excelente gusto y aroma.

Entre sus características más importantes están sus "dejos" afrutados, a alcachofas y hierbas verdes... ambos muy intensos.

Es decir, el aceite de oliva es el auténtico zumo de aceitunas sanas, completamente natural, sin aditivos ni preservantes.

A mediados del siglo XX, en Chile existieron grandes plantaciones de olivos. No obstante, éstos fueron arrancados en su totalidad cuando a un grupo de médicos se les ocurrió afirmar que el aceite de oliva "hacía mal para la salud", lo que hizo disminuir su consumo en beneficio de los de semilla. Específicamente, "acusaron" al zumo de aceitunas de aumentar los niveles de colesterol.

Sin embargo, no pasó mucho tiempo y la medicina tuvo que "retractarse", ya que - al contrario de lo que todos creían - los beneficios para la salud que en él se descubrieron le devolvieron su lugar en el mundo: es prácticamente el único aceite vegetal que puede consumirse crudo, conservando íntegramente sus vitaminas, ácidos grasos esenciales y otros productos de gran importancia dietética.

La producción actual interna de aceite de oliva proviene fundamentalmente de las plantaciones que se encuentran en el Valle del Huasco, Valle del Limarí (Cerrillos de Tamaya) y Sagrada Familia.

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