






La chispa de la vida ya tiene 121 años
y goza de excelente
salud
En mayo de 1886, Coca-Cola se daba a conocer en una farmacia de Atlanta (EE.UU.) como un brebaje sin alcohol que ayudaba a paliar las jaquecas y curaba afecciones nerviosas.
Hoy es el refresco más vendido en el planeta, pero sólo dos personas conocen su fórmula, que está guardada en el Sun Trust Bank Building de Atlanta.
Después de "OK", Coca-Cola es la palabra más reconocida y pronunciada en el mundo. Así, al menos, lo dice el marketing de Coca-Cola.
El mayor fabricante de bebidas del planeta es conocido por el 94% de la población mundial y da empleo a ocho millones de trabajadores en todo el mundo, los que producen 400 diferentes bebidas refrescantes. Su imagen, asociada a la juventud, el cine y la música, ha condicionado en gran medida la cultura pop de las últimas décadas.
Hace poco Coca-Cola cumplió 121 años, recordando aquellos tiempos
en que sus ventas alcanzaron la modesta cifra de nueve consumos diarios. Actualmente,
más de mil millones de productos Coca-Cola se consumen diariamente en todo
el mundo.
Todo salió de las manos del inventor y farmacéutico John S. Pemberton, quien empezó a trabajar con la fórmula y dió con la dosis exacta el 5 de mayo de 1886, cuando tenía 54 años.
Pero en ese entonces la Coca-Cola era una bebida medicinal que aliviaba las jaquecas y curaba las afecciones de los nervios. Pemberton la elaboró por primera vez en una "botica" de Atlanta (Georgia). Hoy, la fórmula - llamada Merchandise 7X -, es conocida sólo por dos personas en el mundo, y permanece muy bien cuidada en el SunTrust Bank Building de Atlanta. Estas dos personas nunca viajan juntas, ni coinciden en los mismos lugares, ni comen los mismos platos, ni duermen en el mismo hotel.
El
socio de la empresa que fundó Pemberton, Frank Robinson, bautizó
el producto con el nombre de Coca-Cola, pensando que las dos "C"
adornarían bien los carteles publicitarios. Y no se equivocó: los
trazos estilizados de la gaseosa más popular del mundo inundan con verdadera
omnipresencia los murales alrededor del mundo.
| En el cine también ha estado muy presente el refresco más vendido del mundo. Estos son los ejemplos más conocidos: -
"Piloto de Pruebas" (Test Pilot, 1938): Spencer Tracy pide "dos
Coca-Colas, por favor". -
"Con destino a la luna" (Destination Moon, 1950): Los protagonistas
beben Coca-Cola en su nave espacial. -
"Silent Movie" (1976): En la película, casi muda, el protagonista
grita Coca-Cola desde lo alto de un tejado. Es prácticamente
la única expresión inteligible de la película; la otra es
la palabra no, la única palabra hablada de toda la película,
expresada por el mimo Marcel Marceau. -
"Desaparecido" (Missing, 1982): Jack Lemmon intenta consolarse con una
botella de Coca-Cola mientras recorre Chile en busca de su hijo secuestrado. -
"E.T, El Extraterrestre" (E.T., the extraterrestrial, 1982): "Coca-Cola.
Se bebe. ¿Ves? Es... una bebida", explica Elliot a su nuevo amigo.
La película marcó un antes y un después en la historia de
la publicidad encubierta. -
"Mi amigo Mac" (Mac and me, 1988): El protagonista caza a un extraterrestre
atrayéndolo con vasos de Coca-Cola, bebida presente a lo largo de toda
la película y que, incluso, es utilizada para resucitar a los parientes
de Mac. - "Little Nicky" (2000): Adam Sandler hace flotar en el aire una lata de Coca-Cola con sus poderes. |
Sólo tres semanas después de salir a la venta aparecieron en la sección de anuncios por palabras del Atlanta Journal Constitution, los primeros "spots" de Coca-Cola, que pretendían atraer a los consumidores con slogans como el que decía: "Coca-Cola...¡deliciosa!, ¡refrescante!, ¡estimulante!, ¡vigorizante!".
En 1891 sus propietarios - Asa Candler, John Candler y Frank Robinson - invirtieron importantes sumas de dinero en publicidad: 11.000 dólares anuales de la época. Tres años después, la compañía ya optaba por el merchandising al promocionar la marca en calendarios, murales, bandejas y relojes.
El 28 de diciembre de 1899 se reunieron por primera vez todos los empleados de la compañía... un total de 20 personas.
La base de la expansión del refresco fue tratar de posicionar el producto en todos los lugares donde pudiese haber consumidores interesados. Así, en sólo cuatro años de vida consiguió estar presente en todos los estados del país.
Hoy, Coca- Cola es un verdadero ejemplo de marketing que, sin modificar nada, ni el producto, ni el nombre, mantiene su interés desde sus inicios precisamente gracias a su innovación publicitaria.
Entre sus conocidos lemas se pueden recordar frases míticas como "Todo va mejor con Coca-Cola", "Una Coca-Cola y una sonrisa", "Sensación de vivir" , "La chispa de la vida" o "El lado Coca-Cola de la vida". Y es que la publicidad ha sido siempre uno de sus pilares fundamentales. Los trabajos de Norman Rockwell, ilustrador de los clásicos carteles de la marca, son considerados íconos publicitarios de la primera mitad del siglo XX.
Un poco de historia
A lo largo de toda su historia Coca-Cola ha marcado la tendencia publicitaria imperante en cada momento, siempre bajo el concepto de refrescarse. Coca-Cola es un producto que se distingue, que se encuentra en cualquier parte, que te permite vivir un momento de placer, disfrutar y relajarse. Ese es el mensaje que a lo largo de los años ha llevado la compañía a los consumidores de todo el mundo.
En 1927 Coca-Cola empezó a utilizar la radio comercial con fines publicitarios cuando este medio tenía apenas cinco años de existencia. La compañía se convirtió también en una de las primeras en patrocinar programas de radio.
La palabra "Pausa" relacionada con Coca-Cola dio lugar en 1929 a uno de los slóganes más célebres y duraderos: "La pausa que refresca", que ese año se vio en el primer anuncio luminoso urbano de Coca-Cola.
Las primeras Coca-Cola se despachaban a través de fuentes a presión, y aunque se llegó a un acuerdo para embotellar la bebida en Estados Unidos, no fue hasta sus casi 30 años de vida, en 1915, cuando el refresco adoptó un envase único de cristal: la popular botella contour (botella contorno), diseñada por Alexander Samuelson.
Este
envase fue producto de un concurso para unificar los envases y evitar imitaciones,
y donde la única directriz era que la botella pudiese ser reconocida inmediatamente,
incluso a oscuras o hecha trizas.
Las primeras embotelladoras fuera de Estados Unidos se instalaron en 1906 en Panamá y Cuba. Luego de la Primera Guerra Mundial, Ernest Woodruff compró la mayoría de su capital para potenciar su exportación, pero el acontecimiento que marcó su despegue internacional fue la Segunda Guerra Mundial.
Presente ya en 44 países, con la entrada de Estados Unidos al conflicto la compañía se propuso que todos los soldados estadounidenses pudiesen acceder a una botella, dondequiera que estuviesen y sin importar el costo que pudiera tener para la empresa. De esta forma, el refresco dio muestras de su adaptabilidad y se hizo en lata para acomodarse al cargamento de los soldados norteamericanos.
La primera aventura de Coca-Cola en Europa fue en 1921, con unos resultados desastrosos. El refresco provocaba intoxicaciones. Nadie había advertido a los embotelladores que los tapones de corcho que se utilizaban se tenían que esterilizar, y que el agua tenía que ser pura y no alcalina, ya que las bacterias del jarabe reaccionaban rápidamente al contacto con el corcho y producían una bebida tóxica.
No obstante, la Segunda Gran Guerra provocó que se interrumpiese el suministro de concentrado de Coca-Cola a Alemania, en el bando enemigo. El embotellador germano tuvo que inventar un nuevo producto para utilizar la maquinaria parada: así nació la Fanta.
Muchas son las leyendas que han dado la vuelta al mundo relacionadas con la Coca-Cola, como que, por culpa de su diseñador, imaginamos a Santa Claus con traje rojo, barba blanca y mejillas rosadas. Y es que así apareció por primera vez en un dibujo del ilustrador Haddon Sundblom creado para Coca Cola para la Navidad de 1931.
En 1960 la oficina de marcas de EE.UU. decidió inscribir la botella contorno en el Registro Principal con la categoría de marca registrada, un hecho totalmente extraordinario.