






Serán
analizados los
restos de Juana de Arco
Guiada por Dios por medio de voces interiores, esta piadosa campesina analfabeta llegó a ser la más importante líder militar de Francia, pero finalmente fue traicionada y condenada a morir quemada en la hoguera, cuando solamente tenía 19 años.
Hoy, científicos franceses han anunciado que analizarán durante seis meses los presuntos restos de Juana de Arco, que habrían sido recuperados entre los leños quemados y conservados hasta ahora, bajo la propiedad del arzobispado de Tours.
"Nací en la aldea de Domrémy, que forma una sola con la de Greux... Mi padre se llamaba Jacques d'Arc, y mi madre, Isabelle... "
Esas fueron sólo algunas de las palabras que Juana de Arco murmuró durante el proceso que se le siguió por parte de la Inquisición. Había sido acusada de hereje y, por ende, condenada a la hoguera y a morir quemada viva.
En la madrugada del 30 de mayo del año 1431 vistieron a Juana de Arco, conocida como la "doncella de Orleáns", con unos ropajes largos, tal como lo mandaba la Inquisición. Le calaron sobre su rapada cabeza un capirote puntiagudo (como un tipo de cucurucho). Llevaba la siguiente leyenda: "Hereje, reincidente, renegada, idólatra". Tenía solamente 19 años.
|
La Guerra de los Cien Años - Como Guerra de los Cien Años se conoce desde el siglo pasado al enfrentamiento bélico que sostuvieron Francia e Inglaterra durante gran parte de la Baja Edad Media. - Se trató de un prolongado conflicto armado (1338-1453) entre los reyes de Francia y los de Inglaterra, de raíz feudal, pues su origen no era otro que las enormes posesiones de los monarcas ingleses en territorios franceses, debido al ascenso al trono inglés del poderoso noble francés Enrique de Plantagenet. - Desde la llegada al trono de Enrique V (1413-1422), circunstancias interiores y exteriores favorecieron el enfrentamiento bélico con Francia. El segundo "Lancaster" quiso hacer realidad el dominio inglés sobre los antiguos territorios Plantagenet y la unión personal de las coronas de Francia e Inglaterra - o tesis de la "Doble Monarquía". - Este ambicioso ideal coincidió con la necesidad de desviar el potencial militar y las ambiciones de la nobleza inglesa fuera de las islas. El proyecto lancasteriano estuvo a punto de hacerse realidad, pero acabaría precipitando la derrota final de Inglaterra. - Algunas batallas famosas de este conflicto fueron la de Crecy, 1346; la de Agincourt, 1415; la toma de Orleans en 1429 y la de Burdeos en 1453. Participaron en ella muchos personajes históricos como Eduardo, el Príncipe Negro, Enrique V de Inglaterra, Carlos VII de Francia y Juana de Arco. - Finalmente y después de varios avatares, se saldó con la retirada inglesa de tierras francesas. Su finalización (1453) es uno de los hitos que marcan el final de la Edad Media. - Esta pugna acabó arrastrando a otros reinos occidentales, por lo que puede ser considerada la primera gran guerra internacional europea. |
¿Pero por qué Juana de Arco estuvo destinada a aquella trágica muerte?... Sucede que a los13 años afirmó haber escuchado, en el jardín de sus padres, las voces de San Miguel, Santa Margarita y Santa Catalina, que le pedían salvar al futuro rey de Francia, Carlos VII, de la amenaza inglesa, y conducir los ejércitos franceses a la reconquista de sus territorios.
Y es que Juana vivía en una Francia acosada por la Guerra de los Cien Años (ver recuadro) , en contra de Inglaterra. Esta última estaba en posesión de gran parte del territorio francés, y pretendía obtener el resto. Faltaba una sola ciudad importante por caer en manos de los ingleses: Orleans.
Hoy, científicos franceses han anunciado que analizarán durante seis meses los presuntos restos de Juana de Arco, específicamente restos de huesos y de piel.
Una leyenda asegura que los restos de Juana de Arco fueron lanzados al río Sena para que no quedará nada que sus partidarios pudieran venerar. Otra versión plantea que algunos fragmentos de piel y de huesos fueron recuperados entre los leños quemados y conservados hasta ahora, bajo la propiedad del arzobispado de Tours.
El equipo, encabezado por el doctor
Philippe Charlier llevará a cabo complejos análisis biológicos,
radiológicos y toxicológicos, entre otros, para determinar si
esos restos pertenecen o no a la heroína francesa.
Uno de los problemas a los que se enfrenta ahora el equipo de Charlier es a la escasez de datos reales sobre Juana de Arco, ya que sobre ella pesan muchas leyendas.
A cumplir su misión
Hermosa, con una cabellera morena y de ojos profundamente azules; contextura delgada y frágil, de mejillas rosadas y manos curtidas por el trabajo. Muy piadosa y religiosa, medía sólo un metro y sesenta centímetros... así era Juana de Arco.
Nació el 6 de enero de 1412, en Domrémy, región de Lorena (Francia), en el seno de una familia campesina. No aprendió ni a leer ni a escribir. Su padre no era rico, pero sí un campesino acomodado, y arrendaba un castillo pequeño y destruido.
No
obstante, no existe seguridad en la fecha de su nacimiento. Es más, ella
misma ignoraba su edad, como la mayoría de las personas en aquella época.
Y es que por esos años no se le daba demasiada importancia a las fechas de nacimiento, tampoco a los cumpleaños. Ni siquiera el año nuevo empezaba en la misma fecha entre una provincia y otra de Francia. Y cuando a alguien se le preguntaba su edad, contestaban: "alrededor de 20; treinta más o menos".
La verdadera ortografía de su nombre tampoco es segura; y se puede encontrar en los documentos Darc, Tarc, Dare, Day, etc. La forma d'Arc (de Arco en español) apareció un siglo y medio después de la muerte de Juana.
La mayor parte de su vida la pasó como campesina en la aldea de Domrémy, donde se ocupaba de los rebaños, especialmente cuando se acercaban los soldados borgoñeses, aliados de los ingleses. Pero sobre todo se encargaba de tareas domésticas.
Cuando a sus trece años comenzó a escuchar aquellas voces, partió acompañada de seis hombres de armas, hacia Vaucoulers. Quería que alguien la llevara hasta Chinon - tal vez el comandante del Ejército -, donde intentaría convencer a Carlos VII de la veracidad de sus palabras y de aquellas voces: le debía decir que se condujera bien y que no hiciera la guerra a sus enemigos, pues el Señor le daría socorro antes de mediados de Cuaresma.
Su señor era Dios, quien le hablaba a través de Miguel, Catalina de Alejandría y Margarita Antioquía. Él decía que el Señor quería que el Delfín Carlos VII fuese hecho rey y que dispusiera del reino y lo comandara, y que ella misma lo conduciría para hacerlo consagrar.
Pese a sus palabras, nadie le dio mayor importancia a Juana, y la mandaron de vuelta con su padre. La creyeron loca. Era el 13 de mayo de 1425. Pero volvió en 1429. Y Jean de Metz, fiel de Carlos VII, promete que la conducirá ante el rey luego de escuchar que Juana quiere ir a Chinon, aunque "deba usar piernas hasta las rodillas".