






Submarino
más pequeño del
mundo ¡mide 40 centímetros!
Se trata de "Serafina", creado por científicos australianos para ser utilizado en labores de salvamento, exploración subacuática, búsqueda de naves hundidas y misiones militares.
Está dotado de un casco plástico, cinco hélices y baterías recargables, y puede viajar a una velocidad submarina equivalente a un metro por segundo.
Hace más o menos dos siglos comenzó la exploración de un mundo hasta entonces totalmente desconocido: el fondo del mar. Y todo gracias a la invención de los submarinos, los cuales en un comienzo sólo se utilizaron con fines militares. Hoy, el trabajo de ellos es fundamental para conocer el fondo de los océanos.
Con el paso de los años, la tecnología avanza rápidamente. Por lo mismo, científicos australianos de la Universidad Nacional de Australia (ANU) desarrollaron un revolucionario proyecto: el submarino más pequeño del mundo, de apenas 40 centímetros de longitud...
Este pequeñín fue bautizado como "Serafina" y puede sumergirse hasta 5 mil metros. Podría llevar a cabo labores de salvamento, exploración subacuática, búsqueda de naves hundidas e, incluso, realizar misiones militares y de minería.
El
"submarinito", está dotado de un casco plástico, cinco
hélices y baterías recargables y puede viajar a una velocidad
submarina equivalente a un metro por segundo.
Puede equiparse con una gran variedad de sensores e instrumentos, dependiendo del uso al que quiera destinarse.
Además, puede mantenerse suspendido en un punto, inclinarse y recuperar su posición normal si se da vuelta por cualquier causa.
Cuenta también con una alta capacidad de maniobra, debido a sus pequeñas dimensiones, las que le posibilitan ladearse o rondar un objetivo.
Asimismo, no se necesitarán grúas, una nave especializada, toda una tripulación o que el mar esté en calma, para echar a "Serafina" a las aguas. Es totalmente autónomo y puede ser "lanzado" (sin suavidad) desde un barco nodriza.
Eso sí... habría un solo inconveniente: que un pez grande se lo tragara de una sola vez.
¿Qué viene ahora?... crear una gran flota de minisubmarinos que en un futuro explorará los océanos.
El submarino también tiene su historia
Todo comenzó en 1622 cuando Cornelius Drebbel fabricó un submarino primitivo en el que navegó dos horas por el río Támesis. Su idea estaba basada en los bocetos que había realizado Leonardo da Vinci, quien también había diseñado trajes para buzo y un medidor del caudal.
En 1776, el científico estadounidense David Bushnell crea el submarino Tortuga, con una capacidad para un solo tripulante que, además, debía accionar con un brazo la hélice para avanzar bajo el agua. Fue el protagonista del primer ataque submarino de la historia: nada más ni nada menos que contra Napoleón.
Más tarde, en 1885, Isaacc Peral, teniente de navío español, construye el primer sumergible, dotado de un periscopio y un tubo de disparo para tres torpedos. En 1888, el Gymnote, un submarino francés, logra navegar sumergido siguiendo una ruta exacta.