






La risa, una cuestión de sexo
Escaneando el cerebro a 17 personas, científicos estadounidenses llegaron a la conclusión de que existe una marcada diferencia entre hombres y mujeres cuando de reír se trata.
Al menos 400 músculos de diferentes partes del cuerpo se mueven cada vez que alguien lanza una carcajada. Es que la risa es un movimiento que demuestra alegría, pues es provocada por algo que mueve el ánimo, en virtud de su carácter divertido, placentero e incluso ridículo.
Pero también se trata de un
fenómeno muy complejo, ya que en él se involucran tanto los aspectos
fisiológicos como los mentales de quien la experimenta, como por ejemplo,
la relajación de los músculos, con un importante descenso del
tono muscular; un movimiento diafragmático activo, contracciones involuntarias
de los músculos faciales y resonancia de la faringe y el velo del paladar.
Lo anterior va unido a un proceso de regresión, es decir, un retroceso a un nivel anterior de funcionamiento mental o emocional, generalmente como un mecanismo para aliviar una realidad que se percibe como dolorosa o negativa; un mecanismo de expresión, ya que a través de la risa las personas exteriorizan emociones y sentimientos, y una contrapartida de emociones negativas, a pesar de la frecuente asociación entre la risa y el llanto.
La
risa también está relacionada con componentes sociales, como su
carácter contagioso, la facilitación de situaciones socialmente
incómodas y el poder comunicativo del humor.
Pero más allá de las explicaciones médicas o sicológicas, lo realmente importante es preguntarse de qué nos reímos cuando nos reímos.
En un intento por estudiar el humor de forma seria, un grupo de investigadores de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, aseguró que el sexo es determinante para saber qué se considera gracioso.
Los científicos escaneraron el cerebro de 17 personas - ocho mujeres y nueve hombres - para investigar de qué nos reímos y por qué a unos les hacen tanta gracia unas cosas y a otros, otras. El resultado fue muy interesante: el cerebro del hombre y de la mujer no responde de la misma manera frente al humor. Además, la personalidad influye en forma significativa.
Hombres decepcionados, mujeres analíticas
Ya se sabía que la corteza prefrontal - aquella parte del cerebro encargada de procesar todas las secuencias de acontecimientos y de establecer relaciones entre distintas actividades y sus consecuencias - juega un rol muy importante en la apreciación del humor.
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Seis litros de aire mueven habitualmente los pulmones. En situaciones
de risa, manejan 12 litros.
- Un niño ríe 300 veces al día, mientras que un adulto sólo lo hace 15 veces al día, en promedio. - Un minuto de risa equivale a 45 minutos de relajación. - 20 segundos de carcajadas equivalen al ejercicio que representa remar durante una hora. |
Pero ahora, cuando los especialistas analizaron la actividad cerebral de mujeres y hombres expuestos a situaciones humorísticas, concluyeron que en relación al lenguaje, la memoria y los sentimientos de retribución, hay diferencias de género.
Sucede que estas áreas son más activas en la mujer que en el hombre. Para llegar a estas conclusiones se utilizaron escáners que monitorearon el cerebro de los voluntarios mientras miraban 70 dibujos animados en blanco y negro.
El
equipo descubrió que cuando las mujeres encontraban una historieta divertida,
su centro de la recompensa era más activo que para los hombres, lo que
les mostró que ellas no esperaron con la misma confianza que su compañeros
hombres que las imágenes fueran graciosas, y cuando lo eran, el centro
del placer en su cerebro se encendía con mayor intensidad. Según
el estudio, las mujeres ponen más atención al lenguaje del humor,
empleando una actitud más analítica.
¿Pero qué pasó con los hombres?... Cuando ellos encontraban que los mismos dibujos no eran graciosos, demostraron la desactivación en su centro de la recompensa, sugiriendo decepción.
Eso sí, también hubo una coincidencia entre los dos géneros: no hubo una diferencia manifiesta en el número de estímulos que consideraron divertidos. Casi todos los participantes, independientemente de su género, coincidieron en señalar como graciosos los 30 dibujos animados con contenido humorístico. Además, los investigadores también pudieron constatar que en los dos sexos se activan las mismas áreas cerebrales encargadas de procesar los estímulos humorísticos.
Respecto a la personalidad, que también fue analizada en relación al humor, se demostró que la extroversión estaría vinculada positivamente con la risa, el humor y la expresión afectiva.
Los científicos también concluyeron que entre más gracioso el dibujo animado, más se activaba el centro de retribución en la mujer. Lo que no sucede en los hombres, quienes al parecer esperaban desde el comienzo que el dibujo animado fuera chistoso.
Esto podría significar que las mujeres prestan más atención a los contenidos semánticos de los contenidos humorísticos, y tienen mayor facilidad para captar, manipular y comparar los diversos elementos del chiste con datos almacenados en la memoria.
Esta también podría ser una de las explicaciones de porqué las mujeres se sienten más a gusto con el llamado "humor inteligente".
Estos descubrimientos son doblemente positivos. Por un lado, la ciencia ha empezado a estudiar más en serio lo referente al humor, con lo que surgen nuevas herramientas para saber exactamente cómo funciona. Por otro, esto servirá de ayuda a los médicos para trabajar y prevenir enfermedades como la depresión, entre cuyos síntomas más comunes están la pérdida de la habilidad para apreciar y encontrar divertidas las bromas y situaciones de humor; como también la sensación de desesperanza, desamparo, tristeza e irritabilidad.
| Fuentes:
La Tercera - Clarín
- La Crónica
de Hoy - Latinsalud
Fotos: Familia.cl 18/01/2005 |