En 15 minutos podremos saber si un
terremoto se convertirá en tsunami

Científicos estadounidenses crearon un procedimiento que utiliza el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) para determinar en pocos minutos si un terremoto es lo suficientemente violento como para generar un tsunami.

El nuevo método, llamado Desplazamiento GPS, funciona mediante la medición del tiempo que tardan las señales de los satélites GPS en llegar a las estaciones terrestres ubicadas a pocos kilómetros del epicentro. Así, los científicos pueden calcular el tipo de movimiento sísmico y su magnitud.


Fue bautizado como "Desplazamiento GPS". Consiste en un método creado por científicos estadounidenses para determinar en pocos minutos - ¡exactamente quince! - si un terremoto es lo suficientemente violento como para generar un tsunami... así se evitarían, al menos en parte, los daños que dejó el tsunami del Sudeste Asiático.

El Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA informó que este método es completamente real. Utiliza la misma tecnología de la agencia espacial estadounidense y podría ser la base para un sistema más rápido de advertencia contra las violentas marejadas o tsunamis provocados por movimientos sísmicos.

Y es que la advertencia contra los tsunamis es una verdadera "carrera contra el tiempo", ya que la onda de los tsunamis se desplaza a gran velocidad, y la decisión sobre emitir alertas debe tomarse en pocos minutos para que las poblaciones potencialmente afectadas tomen medidas.

Junto con los sismómetros y las boyas oceánicas, el GPS agrega un instrumento más que puede mejorar la evaluación de los tsunamis.

Este método funciona mediante la medición del tiempo que tardan las señales de los satélites GPS en llegar a las estaciones terrestres ubicadas a pocos kilómetros del epicentro. Con estos datos, los científicos pueden calcular el tipo de movimiento sísmico, así como también su magnitud.

De hecho, el maremoto que provocó el tsunami en el sudeste asiático en diciembre del 2004 dejó al descubierto las dificultades que existen para determinar la magnitud de los grandes movimientos sísmicos.

Mediante técnicas diseñadas para conseguir un análisis rápido se creyó en un principio que ese maremoto había sido de 8 puntos de magnitud en la escala de Richter, suficiente como para generar un tsunami. En realidad, esa magnitud fue de 9,2-9,3 puntos, y el cálculo inicial hizo que muchos centros desestimaran el peligro del tsunami, que causó la muerte de unas 300.000 personas.

Desde ese minuto, Naciones Unidas pidió que se desarrollara un sistema de alarma mundial para maremotos que se extendiera desde el Océano Índico al resto de los mares del planeta, y que estuviera diseñado para advertir a los países ante tsunamis potencialmente destructivos. Se sugirió que los mensajes de alerta pudieran ser difundidos mediante un sistema telefónico y con alarmas en los computadores personales, con conexión a estaciones metereológicas, sísmicas y climáticas.

Ante esto, la UNESCO realizó investigaciones con la información suministrada por 26 naciones del Índico que podrían ser perjudicadas por tsunamis, y creo el Sistema de Alerta contra Tsunamis y Mitigación de sus efectos en el Océano Índico (IOTWS), el cual estaría operativo a fines de julio de 2006. Será capaz de detectar rápidamente terremotos, localizando los epi e hipo centros y confirmando la existencia de olas gigantes (tsunamis) después de un movimiento sísmico. Además emitirá o anulará a nivel local, regional o general anuncios de alerta contra tsunamis.

El sistema comprende sensores para la detección de terremotos y cambios de mareas, comunicaciones rápidas, redes de alarma desde radio hasta teléfonos celulares, y preparación de la población para movimientos de evacuación en áreas costeras vulnerables.

Lo anterior, a raíz de que en la década de los 60 se puso en marcha el sistema de alerta contra los tsunamis para el Pacífico (ver recuadro página siguiente).

Tecnología GPS

Seguro que los creadores del Sistema de Posicionamiento Global (GPS) no esperaban que su invento llegara a tener tantas aplicaciones, menos que se utilizara para predecir si un terremoto puede llegar a crear un gran tsunami.

El sistema GPS (Global Positioning System) o Sistema de Posicionamiento Global, está compuesto por una red de 24 satélites denominados NAVSTAR, situados en una órbita a unos 20.200 km. de la Tierra, y por unos receptores GPS, que permiten determinar nuestra posición en cualquier lugar del planeta, bajo cualquier condición metereológica.

La red de satélites es propiedad del Gobierno de Estados Unidos y está gestionada por su Departamento de Defensa (DoD).

Cuando nosotros encendemos nuestro receptor GPS portátil (se pueden adquirir en el mercado para uso civil y muchos de los nuevos modelos de autos lo traen incorporado) y apuntamos la antena hacia el cielo, comenzamos a captar y recibir las señales de los satélites, empezando por la más fuerte, de manera que puede empezar a calcular la distancia exacta hasta ese satélite, así como saber dónde buscar los demás satélites en el espacio.

Una vez que el receptor GPS ha captado la señal de por lo menos tres satélites, puede conocer la distancia a cada uno de ellos y calcular así su propia posición en la Tierra mediante la triangulación de la posición de los satélites captados, la cual nos la presenta en pantalla como Longitud y Latitud.

Si un cuarto satélite es captado, esto proporciona más precisión a los cálculos y se muestra también la Altitud calculada.

En términos más simples, el GPS se puede entender como un sistema que nos facilita el saber nuestra posición en la Tierra y nuestra altitud, con una precisión casi exacta, a partir de una red de satélites en órbita que nos da la confianza de estar utilizando la tecnología más sofisticada que el hombre dispone actualmente.

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