- Diurética y depurativa: Favorece la eliminación de líquidos corporales, siendo muy adecuada en casos de obesidad y enfermedades reumáticas. Resulta muy adecuada para eliminar las toxinas que se almacenan en el cuerpo. Además, ayuda a combatir o impedir afecciones como ácido úrico, gota. Ayuda en el tratamiento de enfermedades relacionadas con los riñones, como los cálculos o la insuficiencia renal.

- Anticolesterol: Su alto contenido en fósforo y su riqueza en fibra soluble resultan fundamentales en el control del colesterol.

- Hipotensora: Su valor vasodilatador la convierten en en un buen aliado para rebajar la presión sanguínea en casos de hipertensión.

- Sedante: Por su contenido en fósforo, resulta un alimento con valores sedantes, muy adecuado para antes de irse a dormir, con lo cual ayuda a dormir mejor.

- Para bajar la fiebre.

- Anticancerígena: Su contenido en catequinas y quercetina, dos fitoquímicos que protegen contra la acción de los radicales libres, la convierten en anticancerígenas muy potentes.

- Quemaduras: Un remedio tradicional para el tratamiento de las quemaduras consiste en en aplicar pulpa de manzana en forma de cataplasma sobre la quemadura.

- Flaccidez: Se utiliza para realizar masajes de las zonas fláccidas y mejorar el aspecto de la piel. Se debe mezclar medio vaso de zumo de manzana con medio vaso de zumo de melón y luego masajear las partes poco firmes de la cara como la barbilla, el cuello o los párpados.

- Rosácea: Limpiar bien la cara antes de irse a dormir con una cucharada de vinagre de manzana diluido en un vaso de agua.

Las "gracias" de la manzana, por lo visto, van mucho más allá de su rol en cuentos y metáforas y su nombre tiene mucho más que aportar, además de designar a niñitas, grandes urbes o computadores.

 

 

Fuentes: Clarín - La Nación Online - Prensalatina - Río Negro - Universia - Botanical - online
Fotos: Familia.cl
23/11/05

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