Comprobado científicamente...
¡el amor es ciego!

Especialistas británicos descubrieron que cuando las personas aman con intensidad, en su cerebro se "activan" las neuronas conocidas por su sensibilidad a la oxitocina, un químico portador de mensajes vinculado con sensaciones como el amor, y las conductas maternal y paternal.

Al mismo tiempo se desactivan otras zonas, entre ellas la que tiene relación con los juicios negativos y la del pensamiento crítico.

 


"Cuentan que una vez se reunieron, en un lugar de la tierra, todos los sentimientos y las cualidades de los hombres. Cuando el aburrimiento había bostezado por tercera vez, la locura les propuso: “¡Vamos a jugar a las escondidas!”...

... Cuando la locura contaba 999,999, el amor aún no había encontrado un sitio para esconderse, pues todos se encontraban ocupados... hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores....La locura terminó de contar y los fue encontrando a todos, pero sólo el amor no aparecía por ningún sitio...

... Entonces la locura tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando, de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía qué hacer para disculparse: lloró, rogó, imploró, pidió perdón, y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra, se dice que el amor es ciego y que la locura siempre lo acompaña..."

Esta es la leyenda que explica la célebre frase "el amor es ciego". Muchos la utilizan medio en broma, medio en serio, cuando se trata de hablar de alguien que se ve muy enamorado y no repara en los defectos o fallas del o la amada.

Y claro, hasta ahora sólo nos basábamos en esta leyenda, cuya frase final dio la vuelta al mundo. Pero...¡atención!... porque el amor podría realmente ser ciego. No sólo el amor de romance, sino tambien el que sientes por un recién nacido o por tu madre, padre, hermanos o amigos. Y, obviamente, por tu pareja.

Lo anterior fue comprabado por un grupo de científicos británicos de la University College London (UCL), quienes realizaron una serie de tomografías en los cerebros de madres jóvenes mientras miraban a sus bebés, y en los de personas que observaron imágenes de sus amantes. El resultado fue el mismo: en ambos casos los cerebros se "encendieron" de la misma forma.

Un cerebro colmado de amor

De acuerdo a los estudios, la región activada del cerebro también tiene su interés, ya que se trata de un área conocida como "sistema de recompensa".

Además, algunas partes del cerebro se "desconectaron" cuando se miraba a la pareja, al esposo o al niño. Una de esas zonas fue justamente aquella donde se encuentra el sistema que interviene en la creación de juicios negativos, lo que llevaría a que el amor sea verdaderamente ciego ante las áreas "oscuras" del otro... ¿qué tal?.

Se supone que tanto el amor maternal como el romántico son experiencias muy gratificantes, que están totalmente vinculadas con la perpetuación de la especie y, en consecuencia, tienen una función biológica estrechamente ligada y de crucial importancia para la evolución.

Frases célebres sobre el amor...

"El amor no es sólo un sentimiento. Es también un arte" (Honorato de Balzac)

"El amor es como el fuego, que si no se comunica se apaga" (Giovanni Papini)

"Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite" (Dr. Jeckyll)

"El amor nace del recuerdo, vive de la inteligencia y muere por olvido" (Ramón Llull)

“Una persona puede sentirse sola, aún cuando mucha gente la quiera” (del "Diario de Ana Frank")

"El amor y la tos no pueden ocultarse" (Proverbio italiano)

"El amor es la más noble flaqueza del espíritu" (John Dryden)

"El amor de los jóvenes no está en el corazón, sino en los ojos" (William Shakespeare)

"Siempre hay un poco de locura en el amor, pero siempre hay un poco de razón en la locura" (Friedrich Nietzsche)

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