Admiración mutua: un requisito fundamental

Cuando una relación comienza, la admiración hacia el otro es un tanto idealizada. Con el correr del tiempo, va "aterrizando" y puede transformarse en rutina y desencanto.


Por: Pilar Torres, psicóloga
Familia Unida, Chile

Si analizamos lo que es admiración mutua para cada uno de nosotros, nos encontraremos con que, en un principio, cuando una relación comienza, es un tanto idealizada. Y, con el correr del tiempo, se va "aterrizando" el concepto que se tiene del otro, lo que puede caer en que se transforme en una rutina y se pierda el encanto que se siente por el otro.

Por esta razón debemos analizar muy bien la admiración mutua, para que podamos utilizar y manejar bien este concepto, de manera que nos permita crecer en la relación de pareja.


Vamos a analizar el significado de las siguientes palabras:

- Admiración: Sentimiento de aprobación y de placer, maravillarse con el otro.

- Mutua: En forma recíproca, le ocurre a los dos en pareja.

- Matrimonio: Viene de mater, que lleva implícito el concepto de ser madre, tener la disposición de formar una familia.

- Pareja: Par que se une en un todo, pudiendo dividirse ese todo en dos partes iguales.

En el concepto de admiración mutua dentro de un matrimonio, debemos cuidar que no nos suceda lo que Ovidio describe en su "Mito de Pigmaleón", en el que este hombre renuncia a casarse con alguna mujer, por encontrarlas viciosas y veleidosas.

Sin embargo, se esculpe una figura femenina de la mujer de sus sueños.

La idealiza tanto que llega a enamorarse de su propia escultura, por lo que le pide a la diosa Venus que la transforme en humana.

Sus deseos se cumplen y él comienza una relación que Ovidio describe con muchos problemas y vicios; los que ocurren, obviamente, por formarla basándose en la idealización de la pareja.

La pareja aquí se transforma en una posesión que es como yo quiero que sea, por lo que el otro no tiene individualidad.

Si analizamos la teoría psicológica del desarrollo de Erickson, podremos describir las tensiones matrimoniales, como la respuesta individual errada frente a las crisis que se van presentando.

Erickson enumera ciertas etapas por las que va pasando cada persona, en las que se genera una crisis entre dos polos.

La adecuada superación de cada crisis, va desarrollando determinadas virtudes, que después se irán transformando en herramientas para enfrentar los problemas que se van presentando durante la vida.

Las etapas que se presentan según la edad de la persona son:

- Confianza v/s desconfianza básica: La superación de la crisis llevará la virtud de la esperanza y posterior f
e adulta.

- Autonomía v/s vergüenza y duda: La superación de la crisis llevará al desarrollo de la voluntad.

- Iniciativa v/s culpa: La superación de la crisis llevará a la persona a tener un posterior propósito en la vida.

- Laboriosidad v/s inferioridad: La superación de la crisis llevará a la virtud de la competencia.

- Identidad v/s confusión de la propia identidad: La superación de esta crisis llevará a la virtud de la fidelidad. Esta etapa coincide con la adolescencia de la persona.

- Intimidad con el otro v/s aislamiento: La superación de esta crisis, llevará a la virtud del amor.

- Proyección v/s ensimismamiento: La superación de esta crisis llevará a la virtud de la donación al otro.

- Integridad v/s disgusto: La superación de esta crisis llevará a la virtud de la sabiduría.

Principios funcionales de las relaciones de pareja

- Principio del deslinde: Para que la pareja funcione bien, debe tener claros sus límites.

En ésto hay tres tipos de pareja. Las que muestran sus límites hacia el exterior de la relación como muy permeables y abiertos, sin embargo entre ellos el límite es muy cerrado.
Por lo que en realidad se va perdiendo en el concepto de pareja.

Otro tipo de parejas se muestran muy herméticos en sus límites hacia afuera y muy permeables entre ellos, por lo que no reciben ninguna alimentación desde fuera y se cierran mucho entre ellos.

El tercer tipo e ideal de pareja, es aquella que muestra tanto hacia el exterior, como al interior, límites claros y franqueables. Son parejas que enriquecen y se dejan enriquecer por su entorno y a la vez se enriquecen entre ellos.

- Principio del comportamiento regresivo/progresivo: Aquí uno de los dos presentan actitudes infantiles o de demanda protección por parte de su pareja y el otro toma el rol de madurez y apoyador.

Estas actitudes se dan siempre, pero lo que debemos cuidar es que sean movimientos en que se vayan pasando del uno al otro los roles de protector y protegido.

- Principio de la igualdad de valor: Se refiere mucho más allá a la igualdad de los derechos, a un sentimiento que tiene que ver con esa igualdad. Igualdad en la estima del uno y del otro. Aquí vemos como en parejas puede parecer que uno brilla por sobre el otro, pero si se analiza bien se vería que aquél que está en la "sombra", en realidad está en una posición de nutrir al otro en una situación de mutuo acuerdo. Se refiere este principio a un sentimiento profundo de admiración que no tiene que ver sólo con los logros económicos.
Este es entonces un proceso de adaptación mutua.

Se desarrollará según cómo hayamos vivido nuestras crisis individuales.

Si hay alguna etapa que no se ha superado bien, veremos menoscabado nuestro posicionamiento dentro la pareja.

Cuando el principio se rompe y uno de los dos tiene más valor que el otro en forma evidente, la pareja tenderá a romperse, pues comienzan a distanciarse.

Es importante darse cuenta que, cuando ocurre, esta es una crisis y no un final que debemos superar.

Para lo cual se sugiere que el límite dentro de la pareja sea permeable, de manera que se pueda conversar, ojalá a la luz del Evangelio.

Fases del matrimonio (visto como proceso y no como estado) y sus crisis típicas:

- Fase de la formación de la pareja estable: Corresponde a la adolescencia, se van formando acuerdos de lealtad libremente escogidos.

- Fase de estructuración y producción o matrimonio joven: Se pone en juego lo que se discutía en lo abstracto: valores, acuerdos, metas, objetivos y cómo se logran.

- Crisis de los años de la mitad de la vida: Es la etapa más difícil y larga. Ocurre cuando un proyecto se ha logrado y se percibe un vacío dentro de la pareja. Aparece una rebelión y análisis individual de qué es lo que se quiere, dónde se va. Es un replantearse lo que se va a hacer en los años que quedan. En este momento es cuando se ve más perturbada la admiración mutua. Si tenemos un proyecto trascendente, es más llevadero. Viene la entrada a lo profundo, qué admiro del otro y aparece una voluntad de iniciar un proceso de transformación individual y de pareja.

- Matrimonio anciano: La pareja se une estrechamente y se sienten "navegando en un mismo barco". Tienden a cuidarse el uno al otro.

Preguntas para analizar en pareja

1. ¿En qué ocasiones ha sentido que en pos de la intimidad de la pareja, ha renunciado a sí mismo?

2. ¿Cuándo ha sentido la necesidad de fortalecerse a sí mismo, distanciándose del otro?

3. ¿La relación de pareja se distingue claramente de la relación con las otras personas?, ¿Cuánto espacio y tiempo tienen para compartir como pareja?

4. ¿Cuándo ha sentido la necesidad de ser dispensador inagotable de fuerza, energía?, ¿En qué planos?

5. ¿En qué ocasiones ha tenido una actitud de absoluta dependencia y ha dejado que el cónyuge tome las decisiones?

6. ¿Cómo se han ido abordando estas actitudes en cada uno?

7. ¿Qué valora en su cónyuge?

8. ¿Cómo se reafirman mutuamente, aunque socialmente estén en condiciones aparentemente desiguales?, ¿Cómo se mantiene la igualdad de valor dentro de la pareja?

9. ¿Qué crítica recurrentemente a su cónyuge y qué hay detrás de mí en esa crítica?

10. ¿Entre nosotros hay vencedores y vencidos?, ¿Cómo abordan esos sentimientos?